En este camino, el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) es un aliado estratégico. Durante 2025 ha continuado consolidándose como un espacio clave para la economía, la innovación y la sostenibilidad. Ahora afronta un nuevo ciclo, con el Plan Estratégico 2025-2029, marcado por la ambición de liderar la industria 4.0 y la nueva economía. Proyectos como el DFactory Barcelona son ya referentes internacionales de innovación industrial al acoger a más de 40 empresas líderes en robótica, inteligencia artificial, ciberseguridad, nanotecnología y otras tecnologías avanzadas. Su ampliación reforzará su papel como activo decisivo.
Por otra parte, el Distrito 4.0 es una nueva manera de entender la Zona Franca: más integrada en la ciudad, más conectada con el centro, más eficiente y más sostenible. Se convierte así en un motor que impulsa la competitividad y la creación de oportunidades , atrayendo talento, inversión y proyectos de gran valor añadido.
Precisamente, el Distrito 4.0 es una de las zonas clave de Barcelona Impulsa, un plan ambicioso que destinará 890 millones de euros hasta 2027, creará 180.000 puestos de trabajo y transformará 1,8 millones de m² de suelo urbano. No se trata solo de un programa económico: es una mirada de futuro que quiere reactivar y posicionar la economía de Barcelona como líder en el ámbito europeo y mundial apostando por sectores estratégicos como la salud, la tecnología, la cultura y la economía verde y azul. Incluye plataformas digitales, sistemas inteligentes y formación tecnológica para empresas y trabajadores.
La logística desempeña un papel clave: contenedores inteligentes en Mercabarna, trazabilidad de productos y plataformas que conectan proveedores y clientes. Además, modernizamos la red de mercados municipales y apoyamos a las pymes y al comercio local con programas como Comerç BCN Digital o Connectem Barcelona, que ofrecen formación y herramientas para avanzar en la digitalización.
El Consorci de la Zona Franca de Barcelona ha demostrado, además, un firme compromiso con Barcelona mediante iniciativas que impactan en la ciudadanía, como la cesión de diversos solares para la construcción de 2.000 viviendas protegidas; la promoción de eventos y plataformas de innovación (BNEW o el Salón SIL); o la Barcelona Woman Acceleration Week, que este año ha celebrado su quinta edición.
Vivimos en un mundo en constante cambio y lleno de oportunidades que requieren visión y liderazgo. Por eso, la colaboración público-privada es esencial. El Distrito 4.0 y la Zona Franca son ejemplos de cómo, trabajando juntos, podemos construir una ciudad preparada para afrontar los nuevos retos y que sea un referente en innovación, talento y sostenibilidad.
Es un honor presidir esta entidad. Quiero agradecer al Consorci, a las empresas, a las instituciones y a todas las personas que forman parte de este proyecto colectivo el gran trabajo que realizan. Con visión, inversión y cooperación, continuaremos haciendo realidad una Barcelona más próspera y con más oportunidades para todo el mundo. El futuro ya está aquí, y lo estamos construyendo juntos.
